En un artículo publicado en la revista Journal of Adolescent Health del mes de Junio de 2008, miembros de la División de Epidemiología y Salud Comunitaria y de la División de Medicina y Salud de los Adolescentes de la Universidad de Minnesota (Minneapolis), se proponen describir los cambios en el consumo de comidas rápidas (“fast foods”) durante la transición de la adolescencia a la juventud.
Los datos obtenidos del Proyecto EAT fueron completados por 953 mujeres y 751 hombres reclutados en clases de high school entre 1998-1999, con una edad media de 15,9 años y que fueron seguidos hasta el 2003-2004, cuando tenían una edad media de 20,5 años.
Los resultados fueron los siguientes: un consumo frecuente de comidas rápidas (3 o más veces por semana) se producía en el 24% de los chicos y en el 21% de las chicas. En el seguimiento hasta la juventud el hábito de consumir comidas rápidas se incrementó entre los chicos (33%) y no aumentó significativamente entre las chicas (23%).
Las conclusiones son las siguientes: se detecta una elevada prevalencia del consumo de comidas rápidas entre los chicos y chicas adolescentes y jóvenes.
Los profesionales de la salud deben educar a los adolescentes acerca de los riesgos para la salud de las comidas rápidas, una dieta de baja calidad y que propicia el sobrepeso y la obesidad.