Barbacoas

No hace falta disponer de un gran jardín o terraza para montar una barbacoa: basta un espacio discreto pero eso sí, es indispensable que esté bien ventilado. Podemos fabricar o montar una barbacoa fija de ladrillo o de piedra, o adquirir una portátil, ya sea eléctrica, a gas, de carbón o de leña.En cualquier caso, lo más importante es que sea estable y esté bien nivelada (sin inclinaciones ni movimientos por aire o golpes), para evitar que pueda volcarse y provocar un incendio.

BarbacoaEn cualquier caso, hay situaciones y lugares en las que no se debe encender una barbacoa bajo ningún concepto:
- en una zona de árboles o matorrales, especialmente si están muy secos
- en garajes o lugares cerrados, especialmente si no hay ventilación o si pueden haber almacenados materiales fácilmente inflamables
- junto a zonas de juego infantiles
- en lugares que, aunque sean espacios abiertos, sean de difícil acceso o salida en caso de incencio.

De todos los sistemas utilizados, los de gas y electricidad son los más limpios. El de carbón o leña generan resíduos de los que hay que deshacerse: al carbón le cuesta más empezar a arder que a la leña, pero es más económico y arde más, mientras que la leña empieza a arder más rapidamente y dura menos, pero emite un agradable olor que impregna los alimentos, especialmente si lo que usamos es leña de árboles frutales. Otra alternativa para conseguir una carne aromatizada es usar hierbas aromáticas o especias directamente sobre las brasas.

Aunque laváramos la parrilla después de su última utilización, es necesario volver a lavarla con agua caliente y jabón antes de cada uso. Si suele adobar la carne, ya sea antes o después de cocinarla, recuerde utilizar brochas distintas para la carne cruda y para la carne cocinada, o, en su defecto, lávela con agua caliente y jabón después de cada uso y antes del siguiente. Y lo mismo ocurre con las manos: no olvide lavarse las manos antes, durante y después de preparar la carne, ya sea con agua y jabón o, en su defecto, si estamos fuera de casa o al aire libre, limpiarse las manos con toallitas húmedas.

Una vez tenemos preparada la barbacoa, lo más importante es elegir una buena carne: la mejor es la parte del lomo, ya sea de vacuno o de cerdo. Es muy importante colocar la carne en la parrilla una vez esté caliente; si lo hacemos en frío, la carne se pegará a las varillas de la parrilla. También hay que tener en cuenta que hay que salar la carne una vez cocinada y no antes, ya que la sal que cae en la parrilla puede estropearla.

Otra alternativa muy interesante a la carne son las verduras; ya seas solas o como acompañamiento de la carne, son muy sanas y especialmente sabrosas preparadas en la parrilla.

Es muy importante seguir la regla de oro de la barbacoa: no hay que sacar la carne de la nevera hasta el momento de cocinarla, ni dejarla junto a la barbacoa mientras empezamos a encender el fuego, pues el tiempo necesario para que las brasas estén a punto para cocinar se puede prolongar bastante y corremos el riesgo de que la carne se estropee, aunque a la vista parezca estar en perfecto estado.

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Domingo, 12 de Octubre del 2008

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