El besugo es un pez marino muy común en las costas europeas, desde la zona tropical del océano Atlántico hasta Noruega, y también en el mar Mediterráneo. Vive formando bancos pequeños, habita en los fondos arenosos y suele estar en profundidades mayores según avanza su edad, encontrándose ejemplares jóvenes hacia 40 metros de profundidad, mientras que los adultos llegan a los 300 metros. Puede llegar a medir hasta 65 cm. de largo y puede llegar a pesar más de 6 Kg.
Su cuerpo es ovalado, de color rosáceo, con tonos rojizos en el dorso y gris plateado en el vientre y los lados. Presenta una mancha negra característica por encima de las aletas pectorales, en el inicio de la línea lateral, que en los ejemplares muy jóvenes no se encuentra. Esta mancha se puede aclarar e ir desapareciendo a medida que el pescado pierde su frescura.
La alimentación del besugo es básicamente carnívora, alimentándose sobre todo de peces. Al igual que la dorada y el resto de los espéridos, son hermafroditas: en su juventud son machos y al pasar varios años se transforman en hembras.
Se captura tanto con red de pesca como por palangre. Su carne, blanca, es excelente y muy apreciada, sobre todo, en España e Italia.
El besugo es la especie más apreciada de la familia de los espéridos. En cuanto a su valor nutritivo, la cantidad de grasa que aporta oscila entre el 2% en primavera (pescado blanco) hasta tener un 9% de su peso en invierno (pescado azul). Aporta unas 85 calorías por cada 100 gramos carne. Aporta gran cantidad de proteínas de alto valor biológico y vitaminas del grupo B, especialmente la vitamina B12, y minerales esenciales (entre ellos potasio, magnesio, fósforo y hierro). Su elevado contenido en purinas hace que el consumo de besugo no esté aconsejado en personas que padecen gota
En España, el besugo es un componente principal en la Gastronomía navideña, pudiéndose preparar como a la madrileña (en cazuela de barro) a la donostiarra (al horno). El modo más habitual de prepararlo es al horno, con cebolla cortada en juliana, tomate, pimiento morrón, ajo, un poco de vino, aceite de oliva y un chorrito de limón, y sin olvidarnos de las patatas. Otra forma de prepararlo es a la plancha, con sal, aceite y limón.