Chicle y diarrea

 
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En un artículo publicado en el British Medical Journal del 12 de Enero 2008, miembros del Departamento de Gastroenterología, Hepatología y Endocrinología de la Charité Universitätsmedizin en Berlín, llaman la atención sobre la conveniencia de considerar en los pacientes con diarrea crónica, asociada a síntomas de intestino irritable, la posibilidad de que se trate de una ingesta excesiva del sorbitol aportado por un cuantioso consumo de chicle sin azúcar.

Chicle sin azúcarLas autores presentan los casos clínicos de dos pacientes con diarrea crónica y considerable pérdida de peso, que habían sido sometidos previamente, sin resultados, a una extensa investigación diagnóstica, cuando fueron examinados en su departamento.

En el primer caso, una mujer de 21 años de edad venía padeciendo diarrea crónica con dolor abdominal difuso desde hacía 8 meses. Cada día hacía de 4 a 12 deposiciones líquidas, lo que condujo a sus médicos a la sospecha inicial de una colitis infecciosa.

Cuando fue examinada por vez primera en el departamento de Gastroenterología de la Charité Universitätsmedizin la paciente había perdido 11 kilogramos de peso corporal y pesaba 40,8 kg, con un Índice de la Masa Corporal (IMC) de 16,6.

Las exploraciones realizadas demostraron una gran pérdida de albúmina (hipoalbuminemia), un colon normal en la fibrocolonoscopia y una cuantiosa pérdida de iones por el intestino, lo que hacía sospechar que la paciente utilizaba un laxante de tipo osmótico (se define ósmosis como la difusión pasiva del agua, que actúa como disolvente, a través de una membrana semipermeable, desde la solución más diluida o con mayor cantidad de agua, a la más concentrada).

En un posterior interrogatorio de la paciente se pudo aclarar que ésta consumía grandes cantidades de un chicle sin azúcar que contenía sorbitol (un alcohol de azúcar que se utiliza como edulcorante en alimentos y productos dietéticos, que posee acción laxante), con una dosis diaria entre los 18-20 gramos (una barra de chicle sin azúcar contiene aproximadamente 1.25 gramos de sorbitol). De este modo se pudo establecer el diagnóstico de diarrea osmótica.

La diarrea osmótica es debida a la presencia en el intestino de una sustancia que no puede ser absorbida o bien lo es con dificultad, por lo que ejerce, desde la luz intestinal, una fuerte atracción (que se corresponde con la denominada presión osmótica) a través de la mucosa intestinal, que actúa como una membrana, lo que da como resultado una excesiva pérdida de agua por el intestino en forma de diarrea acuosa. Como consecuencia de esta diarrea acuosa se produce un incremento en las heces de lo que se denomina la brecha osmótica ("osmotic gap").

La osmolalidad total de las heces (concentración de partículas osmóticamente activas por kilogramo de agua) es muy similar a la osmolalidad del suero sanguíneo (290 miliosmoles por kilogramo). En circunstancias normales, la mayor parte de la osmolalidad de las heces es el resultado de la suma de las concentraciones de los cationes (iones con carga eléctrica positiva) sodio y del potasio multiplicada por 2, con lo que se cuantifican los aniones (iones con carga eléctrica negativa, como el cloro) asociados a ambos; los ácidos grasos de cadena corta, generados por la fermentación que ocurre en el colon, componen el resto de la osmolalidad de las heces.

La brecha osmótica de las heces se calcula así:
Brecha osmótica = 290 - (2 (Sodio en heces + Potasio en heces))

En la diarrea osmótica la presencia de una sustancia no absorbible como el sorbitol, contribuye significativamente a la osmolalidad de las heces y a que la concentración de electrólitos (sodio y potasio) sea más baja, lo que incrementa la citada brecha osmótica. La brecha osmótica en todos los tipos de diarrea osmótica es superior a los 50 miliosmoles por kilogramo, mientras que en la diarrea secretora es menor de 50 miliosmoles/kg.

Tras comenzar con una dieta libre de sorbitol la diarrea de la paciente remitió y un año más tarde ésta había ganado 7 kg. de peso, con un IMC de 19,5.

En el segundo caso, un hombre de 46 años consultó por una diarrea acuosa y una pérdida de peso de 22 kilos durante el pasado año. También había sido sometido a numerosas exploraciones. Pesaba 79,9 kgs. con un IMC de 25,8. Se quejaba de flatulencia y de 7 a 10 deposiciones acuosas diarias. Un estudio similar al realizado en el primer caso sugería que la diarrea podía ser debida a una ingesta exagerada de sorbitol contenido en los chicles que consumía diariamente (unas 20 barritas de chicle sin azúcar que contenían unos 30 gramos de sorbitol). Después de eliminar el sorbitol de su dieta la diarrea desapareció y seis meses más tarde había ganado 5 kgs, de peso, con un IMC de 27,4.

La conclusión de los autores es que sus dos casos demuestran que el consumo de sorbitol no sólo puede causar una diarrea crónica y problemas funcionales del intestino (síndrome del intestino irritable), sino también una considerable pérdida de peso corporal.

Fuente:
British Medical Journal

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Miercoles, 10 de Marzo del 2010

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