Fresa

La fresa que conocemos actualmente fue introducida en Europa por los primeros colonos de Virginia. Con la llegada de la fresa de Virginia en el siglo XIX, se obtuvieron nuevas variedades que ganaron en tamaño pero que perdieron en sabor. Más tarde se realizaron cruces entre ésta y una variedad chilena, consiguiendo una fresa grande y sabrosa. Este híbrido es el antepasado de todas las variedades que se consumen actualmente.

FresasHoy día, las más comercializadas son fresas y fresones de cultivo intensivo que, gracias a los invernaderos, pueden comprarse durante todo el año, aunque están en su mejor momento en los meses de marzo hasta julio, en función de la variedad.

La provincia de Huelva, debido a su clima, es la zona más productiva de España en cuanto a fresas y fresones. Existen muchos tipos de fresa y fresón en función de su tamaño, color y sabor:
- Reina de los valles: es la fresa que más se comercializa en nuestro país, procedente de Huelva.
- Camarosa: el fresón más consumido. Es de origen californiano, el que más se cultiva en Huelva, y se caracteriza por ser un fruto de gran tamaño, muy precoz, de color extremadamente brillante, de buen sabor y firmeza.
- Tudla: fresón de Huelva
- Oso Grande: fresón de Huelva
- Cartuno: fresón de Huelva
- Carisma: fresón de Huelva

En comparación con el resto de frutas, la fresa contiene una cantidad moderada de hidratos de carbono y su aporte calórico es bajo. Destaca su aporte de vitamina C, sustancia de acción antioxidante, y su alto contenido de ácidos orgánicos, entre ellos el cítrico (de acción desinfectante), málico, oxálico y salicílico (de acción anticoagulante y antiinflamatoria). También es rica en minerales como el potasio y el magnesio, entre otros. Su contenido en fibra es moderado.

Las fresas se consumen al natural, con zumo de naranja, leche, yogur, con azúcar o con nata. Además, se emplean en repostería para decorar tartas y pasteles y se elaboran sabrosos postres y alimentos como las mermeladas, confituras, jaleas, batidos, helados y sorbetes.

Respecto a sus propiedades nutritivas, 200 gramos de fresas cubren la sexta parte de las necesidades de ácido fólico, el doble de las necesidades diarias de vitamina C, con el valor añadido de aportar tan sólo 70 calorías. Dada su riqueza en antioxidantes (vitamina C, flavonoides y antocianinas, sustancias que le proporcionan su color característico, de acción antiinflamatoria y cardioprotectora), ácido fólico, potasio y salicilatos (sales precursoras del ácido salicílico), están especialmente recomendadas en dietas de prevención de riesgo cardiovascular y de enfermedades degenerativas y cáncer.

Al igual que el resto de frutas, por su contenido en agua y potasio, poseen un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia (niveles de ácido úrico en sangre por encima de los considerados normales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos y en el caso de cálculos renales (a excepción de los cálculos de oxalato, por su contenido de ácido oxálico).

Por último, se debe tener en cuenta que los salicilatos pueden provocar reacciones cutáneas (urticaria), principalmente en personas alérgicas a la aspirina (ácido acetilsalicílico).

Son frutas muy delicadas que han de consumirse enseguida para evitar su deterioro. Podemos conservarlas a temperatura ambiente o bien en la parte menos fría de la nevera hasta tres días. Antes de su consumo conviene lavarlas con agua para eliminar impurezas y evitar posibles riesgos para la salud.

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Domingo, 7 de Septiembre del 2008

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