Algunas de las setas tóxicas más comunes son:
Amanita Phalloides: por su elevada toxicidad y su relativa abundancia está considerada como muy peligrosa. Tiene la forma típica de las Amanites, con anillo alrededor del pie y una vulva que envuelve la base. Su color más característico es el verde oliváceo, si bien se pueden encontrar ejemplares amarillentos e incluso casi blancos. Las láminas son blancas con reflejos verdosos y el pie blanco. Se puede confundir con algunas "Russula" de color verde, pero éstas no tienen ni anillo ni vulva. Tambien son parecidas a algunas "Psalliota", que tienen anillo, pero no vulva, y con las láminas rosadas. La vulva puede quedar tapada por la hojarasca y no resultar visible a primera vista. Por eso, en el caso de las Amanites y otras setas que pueden confundirse, deben arrancarse enteras, ya que la existencia de vulva y el aspecto de ésta son características muy importantes para la correcta identificación de las especies.
Amanita pantherina: provoca intoxicaciones parecidas a la del "reig bord", pero más intensas a causa del su contenido más elevado en sustancias tóxicas. El sombrero de estas setas tiene un color que varía entre el pardo-grisáceo y marrón claro. Presenta pequeñas verrugas de color blanco puro dispuestas regularmente, que pueden desprenderse con facilidad. Láminas de color blanco. El pie, terminado en un bulbo redondeado, es de un color blanco sucio. Es una seta de otoño, que se encuentra tanto en bosques de árboles de hoja caduca como en los de pinos. Se puede confundir con la Amanita rubescens y la Amanita spissa, de aspecto muy parecido. Se puede confundir tambien con la Amanita vaginata en el caso de ejemplares viejos, cuando el "pixacà" puede haber perdido el anillo y las verrugas de la capucha y el margen de éste presentan un aspecto estriado.
Amanita muscaria: También llamada "reig bord", es una seta tóxica que provoca intoxicaciones que se manifiestan muy poco rato después de su ingestión (normalmente entre 1 y 4 horas), con trastornos digestivos (diarrea, vómitos, sequedad de boca), aceleración del pulso y trastornos de tipo nervioso (delirio, excitación, alucinaciones, confusión mental). Se puede confundir con el "ou de reig" o Amanita caesarea. Las principales diferencias son la presencia de berrugas blancas sobre la capucha del "reig bord" y el color de las láminas y del pie, que son blancas en el "reig bord" y amarillentas en el "ou de reig". Se presenta en el otoño en bosques ricos en humus, normalmente en lugares más altos y frios que el "ou de reig".
Otras Amanitas: otras dos Amanitas altamente tóxicas, de aspecto similar a la "Amanita Phalloides" pero de color blanco, son la Amanita verna, que se presenta en primavera, y la Amanita virosa, que es una seta de otoño pero bastante menos frecuente que la "Amanita Phalloides". El hábitat más frecuente de todas estas Amanitas son los bosques de árboles de hoja ancha. Los primeros síntomas de intoxicación no se presentan hasta despues de algunas horas de la ingestión de las setas, normalmente unas 8 ó 10 horas, y normalmente son síntomas de tipo gastrointestinal con diarrea intensa, vómitos continuados y deshidratación. Más adelante se presentan trastornos nerviosos, hepáticos y emperoamiento del estado general.
Cortinarius orellanus, Cortinarius Speciosissimus y otras: Algunas setas del grupo de las cortinaris son muy tóxicas, incluso pueden resultar mortales. Los síntomas de intoxicación no se manifiestan hasta despues de algunos dias de su consumo, normalmente entre 2 y 15 dias; los más importantes son cansancio generalizado, sed intensa con sequedad de boca y labios, sensación de cremor en la lengua, pérdida del apetito, dolor de cabeza y trastornos renales y hepáticos. Afortunadamente son poco abundantes y difíciles de confundir con ninguna seta comestible de uso habitual. Crecen en bosques de árboles de hoja caduca o de pinos, según las especies.
Gyromitra gigas, Gyromitra esculenta, Gyromitra infula: las setas del grupo de las gyromitra son setas que se pueden considerar comestibles, muy apreciadas en algunas comarcas pirenaicas, pero que consumidas frescas o poco cocidas son muy tóxicas, incluso pueden llegar a ser mortales. Por tanto, sólo se deben consumir en pequeñas cantidades, después de dejarlas secar bien y cocerlas repetidamente, tirando el agua de la primera cocción. La intoxicación no se manifiesta hasta después de algunas horas, con trastornos digestivos (vómitos, nauseas, dolor de estomago), ictericia y trastornos de tipo nervioso. La Gyromitra gigas y la Gyromitra esculenta se encuentran bajo los pinos durante la primavera, mientras que la Gyromitra infula es de otoño.
Omphalotus olearius: con sombrero en forma de embudo, de color anaranjado o amarillo azafrán, provoca intoxicaciones graves, pero raramente mortales. Los primeros síntomas se presentan al cabo de poco rato de haber comido las setas y consisten en trastornos gastrointestinales: vómitos, náuseas, diarreas, fuertes dolores de vientre. Se puede confundir con la Hygrophoropsis aurantiaca y, más difícilmente, con la Cantharellus cibarius. A diferencia de éstas, que crecen en tierra, la Omphalotus olearius vive sobre troncos de oliveras y otros árboles, como encinas y robles, formando flotas numerosas; no crece sobre la madera de pino.
Tricholoma pardinum: seta de color blanquecino en el sombrero y algo amarillenta en el pie, provoca también intoxicaciones graves, pero raramente mortales, caracterizadas por trastornos gastrointestinales, con vómitos y diarrea, que se presentan al cabo de poco rato de haber consumido las setas. Crece en bosques altos bajo abejos y hayas. Se puede confundir con la Tricholoma terreum, que es más pequeña se da en bosques de menos altitud y suele tener el pie vacio, mientras que el pie del tricholoma pardinum está siempre lleno.
Inocybe fastigiata, Inocybe patouillardi y otras: el grupo de los inocibes incluye diversas setas de tamaño relativamente pequeño, que deben rechazarse ya que algunas son tóxicas, mientras que las que no lo son tienen poco valor culinario y se corre el peligro de confundirlas con las especies tóxicas. Viven en todo tipo de bosques incluso en los parques y jardines. Los primeros síntomas de intoxicación aparecen rápidamente a veces, antes incluso de acabar la comida; consisten en una fuerte sudoración, con vómitos y diarrea y trastornos de carácter nervioso.
Clitocybe dealbata, Clitocybe rivulosa y otras: diversos clitocibes de color blanco provocan tambien intoxicaciones como las indicadas al hablar de las inocibes. Dadas las dificultades para diferenciar las especies, deben rechazarse todas las clitocibes de color blanco. Se pueden encontrar en toda clase de bosques y también en prados y jardines. Se pueden confundir con la Clitopilus prunulus, que tiene la carne quebradiza y las láminas rosadas, mientras que las clitocibes tienen la carne fibrosa y las láminas blancas.
Boletus satanas: el llamado "boleto de Satán" es una seta tomada popularmente por muy tóxica, aunque en la realidad no es de las setas más peligrosas. Su ingestión provoca trastornos gastrointestinales, con vómitos y diarreas, que se manifiestan poco después de su consumo. Sale en verano y en otoño en bosques de árboles de hoja caduca. No es muy abundante. Una característica diferencial respecto de los boletus comestibles es que, al cortarlo, su carne se vuelve azul. No todas las setas cuya carne se vuelve azulada al contacto con el aire son tóxicas, pero en caso de duda es mejor rechazarlas.
Lepiota helveola, Lepiota brunneo-incarnata y otras: el grupo de las Lepiotes incluye algunas especies que pueden resultar mortales (Lepiota helveola, Lepiota brunneo-incarnata). Son setas no muy abundantes, que crecen preferentemente en bosques de árboles de hoja ancha y también en márgenes de caminos. Todas son de tamaño pequeño. Su carne se vuelve rojiza al cortarla. Por su aspecto se podrían confundir con las Macrolepiota procera, pero éstas son mucho más grandes. Es recomendable rechazar todas las Lepiotes de tamaño pequeño (menores de 8 centímetros) a fin de evitar confusiones con las Lepiotes tóxicas. Las intoxicaciones por consumo de Lepiotes son parecidas a las provocadas por la "Amanita Phalloides".
Galerina marginata: es una seta bastante pequeña, con sombrero poco carnoso de color ocre, de unos 2,5 cms. y tallo muy fino y hueco. Crece sobre ramas o troncos muertos de pino en grupos normalmente muy numerosos. Su consumo provoca intoxicaciones muy graves, parecidas a las de la "Amanita Phalloides". Su pequeño tamaño hace que normalmente no la coja nadie, de manera que no suelen darse casos de intoxicaciones debidas a su consumo.
Paxillus involutus: Es una especie bastante común que suele crecer en bosques de pinos. Consumida en crudo provoca intoxicaciones muy graves, a veces mortales. A pesar de que hay quienes la consideran comestible después de diversas cocciones, el consumo repetido de esta seta puede provocar reacciones de tipo alérgico, que pueden ser muy graves. Se recomienda no consumirlas bajo ningún concepto. Su sombrero convexo de color ocre se vuelve de color rojo oscuro al cortarlo, y al cocinarlas se vuelven de color negruzco.
Entoloma sinuatum: conocida como "seta engañosa", provoca intoxicaciones graves, caracterizadas por trastornos gastro-intestinales. Su sombrero grande, que puede medir más de 15 cms., es de color grisáceo, igual que el pie, que también puede medir más de 10 cms., de color blanco brillante. Se la puede confundir con la clitocibe gris (Lepista nebularis); la diferencia más clara es que las láminas van adquiriendo un color rosado, mientras que las del clitocibe gris son blancas. Se encuentra sobretodo en los alcornoques, en otoño.
Fuentes:
- www.gencat.es
- www.vivelanaturaleza.com
- www.consumer.es