En una publicación previa (The Journal of Nutrition, Health & Aging, 2003), T.B Shea y colaboradores demostraron que el zumo de manzana concentrado administrado a modelos experimentales de ratas con enfermedad de Alzheimer, ejerce una acción antioxidativa y frena el declive de la capacidad cognitiva.
Ahora, en un nuevo trabajo (publicado en la revista Journal of Alzheimer´s Disease de Enero de 2009) demuestran que en el mismo modelo experimental de rata con Alzheimer, beber zumo de manzana retrasa la acumulación de la proteína en el cerebro de las ratas.
Los autores comprueban que el zumo de manzana, además de frenar el estrés oxidativo característico de la enfermedad de Alzheimer (mediante su acción anti-oxidante), también reduce la producción de la proteína beta amiloide (Aß) en los animales de experimentación.
El autor subraya que el hecho de que el trabajo de investigación fuera financiado con fondos provistos por la US Apple Association no ha dado lugar a sesgo alguno en la valoración de los resultados.
La conclusión no es, evidentemente, que la enfermedad de Alzheimer podría ser tratada con el consumo elevado de zumo de manzana, sino que su inclusión en la dieta de estos pacientes podría ser beneficiosa.
Fuente: Journal of Alzheimer´s Disease